domingo, 2 de noviembre de 2014

La hada madrina que desea ser Princesa

La Hada Madrina que desea ser Princesa
Por: Annesdy Tellado

annesdy@hotmail.com


Había una vez en un mundo donde todos los sueños se hacían realidad, una hada madrina llamada Zahimely. Ella trabajaba  en el bosque de las Hadas, donde la jefa la Gran Hada, se encargaba de asignar las princesas que todas las hadas madrinas del mundo tenían que ayudar para  que encuentren  a su príncipe azul. Zahimely era una de las mejores hadas que tenían en el bosque. Ella no se tardaba tanto tiempo para conseguirles el galán a las princesas que les encargaban.  

Un día, mientras que Zahimely volaba en el bosque, vio a un hombre a punto de ahogarse en un río. Ella no sabía qué hacer, ya que sus poderes especiales solo lo podía utilizar con el fin de que la princesa encuentre su amor, pero la desesperación fue tanta a ver a este hombre casi morir, que no lo pensó más y moviendo su varita mágica hizo que el  hombre desapareciera del agua y apareciera en la tierra. 

.  El muchacho que Zahimely había rescatado era el príncipe Ricardo de un castillo cercano. Ricardo a mirar a Zahimely se queda enamorado por su belleza. El príncipe le cuenta lo ocurrido, que  él  estaba con  su caballo, pero el animal  vio una culebra y eso le dio temor,  el caballo salió corriendo tan rápido que lo arrojó al río. Ahora él estaba confundido porque no sabe cómo llegó a tierra firme. Ellos se quedaron mirando fijamente y sin intercambiar palabras, Zahimely comienza a correr tal veloz hasta perderse de la vista del príncipe Ricardo.

 Esa noche Zahimely comienza a experimentar sensaciones que antes no le había ocurrido, como por ejemplo; soñaba que  se encontraba en una boda y ella era la que casaba  con el príncipe Ricardo. Eso comenzó a ocurrir casi todas las noches y ya Zahimely deseaba que ese sueño se convirtiera en realidad.  

Pasaron cinco meses en el cual Zahimely había conocido al príncipe que rescató en el río. |Ella había perdido la esperanza de volver a encontrarse con ese príncipe hasta que un día la Gran Hada pide una reunión de emergencia con Zahimely.


La Gran Hada le hace saber a Zahimely que ocurre un problema  con un príncipe, en el cual todas las hadas del bosque juntamente con sus princesas han tratado de conquistar el amor de ese hombre pero él  no desea a ninguna. Zahimely cree que la Gran Hada le va asignar a una princesa más para que conquistara el amor de aquel muchacho. Fue lo contrario. Ya que Zahimely era una de las mejores hadas madrinas que tenía ese bosque, le pide que a pesar que las reglas son que no deben de ayudar a los príncipes, este caso era uno excepcional y le pidió a la hada madrina Zahimely que trabajará directamente con el príncipe para que lo ayudará a conseguir el amor de su vida. A Zahimely no le gustó mucho la idea, ya que los hombres según las hadas, son más difíciles para tener fe y soñar.


La hada madrina expandió su vuelo hacia la dirección que la Gran Hada le había anotado. Después de un largo viaje de vuelo, llegó hasta la habitación de este príncipe misterioso en el cual no quería ninguna princesa en su vida. Zahimely al entrar la habitación  se percató que  el príncipe se encontraba durmiendo.  Ella camina lentamente  donde él, quitándole un poco la sabana que tapaba su rostro, cuando ella destapa la cara de aquel príncipe tan solitario, se percata que se trataba del  príncipe Ricardo. 


La hada madrina no pudo soportar a ver que el amor de su vida era el famoso príncipe que no quería ninguna de las princesa que le habían ofrecido, ella decide marcharse del castillo y regresar a bosque de las Hadas para tener una conversación seria con la Gran Hada y decide contarle todo lo que le ha ocurrido. 

La Gran Hada se siente decepcionada con Zahimely, ya que utilizó sus poderes para salvarlo y segundo por enamorarse de él. La Gran Hada le  quería hacer ver a Zahimely que las hadas nacen con un solo propósito en la vida para servirles a las princesas, sin embargo Zahimely no quería estar encerrada en los que dictaba la sociedad de las hadas y quería hacer algo diferente, quería ser una princesa. Después de largas horas de reflexión, la Gran Hada piensa que si le concede la petición  a Zahimely, esta a verse sin poderes mágicos y sin poder volar, se va a dar cuenta del error y regresaría a donde ella para volver hacer hada madrina, así que le concedió el deseo con una condición. El príncipe Ricardo y Zahimely tienen veinticuatro horas para darse el primer beso de amor, si no lo  logran, Zahimely va a tener que volver hacer un hada  madrina por el recto de su vida, en el cual ella aceptó.

La Gran Hada movió  su varita, proyectando a Zahimely en el castillo del príncipe Ricardo en el cual sus padres lo habían despertados de sus sueños para celebrarle una fiesta sorpresa con princesa para que se casará ya que era el momento que él tuviera posesión de su herencia y reinado. Rápidamente que Zahimely llega al baile real,  el  príncipe Ricardo la reconoció.

Sin esperar ni un minuto más, el príncipe la sacó a bailar, en el cual estuvieron toda la noche compartiendo. Cuando estaban a punto de besarse, el príncipe Ricardo se desmayó, ocasionando un revuelo en el lugar. Allí Zahimely descubre que el príncipe Ricardo era una persona enferma de salud.


La hada madrina Zahimely sin pensarlo sale corriendo del lugar hasta llegar al bosque de las Hadas. Al llegar,  Zahimely se arrodilla llorando delante de la Gran Hada y le pide de nuevo sus poderes en el cual  la jefa se lo devuelve sin realizar ninguna pregunta. Rápidamente que recuperó sus poderes salió volando, al llegar al lugar, vio a Ricardo tirado en la cama y Zahimely movió su varita mágica y sanó al príncipe. Cuando el príncipe se despierta, lo primero que hace es besar a su verdadero amor, a la princesa Zahimely. Cuando se dieron el beso, desapareció la varita y sus alas quedando ella sin poderes nuevamente. La Gran Hada llegó al castillo y le hizo saber  a Zahimely, que por sacrificar el amor, por salvarle la vida al príncipe  Ricardo, ella dejará que  Zahimely  esté donde ella deseaba.  Si su corazón quiere estar con el príncipe Ricardo, ella no era capaz de prohibirlo. La princesa Zahimely y el príncipe Ricardo se casaron y  hoy en día son  la pareja más feliz que jamás un cuento había contado, ya que ellos estaban juntos no gracias a la sociedad o al destino, estaban  unidos porque sus corazones lo sentían y lo deseaban.

FIN

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