Blog de Annesdy Tellado

Capítulo # 2 Rumbo al Castillo del Aprendizaje (Parte VI)












Capítulo # 2 (Parte VI) Rumbo Al Castillo del Aprendizaje
Para capítulos anteriores o recientes puedes visitar: https://www.wattpad.com/myworks/113273295-pr%C3%ADncipe-inexplicable
“Para mi futura generación”
Cerré mis ojos. El lugar estaba oscuro. De momento, estaba sentado en un trono de un palacio, con vestido ajustado, atado a un solo cordón, haciendo zigzag en los dos lados. Luego, un caballero entró ante mí y me trajo arrastrando a un lobo. “¿De qué se le acusa?”, pregunté. “De robar monedas de oro”. “¿Hay testigo?”, proseguí, mirando al lobo de forma acusadora. “Sin testigo no pienso tomar ninguna decisión”. “Sí, rey Josué”, continuó el caballero, “tengo a una niña vestida de rojo y a un cerdito. Ellos, junto con su madre, afirman que el lobo tomó esas monedas”. “¿Tienes algo que decir, señor lobo?”, le pregunté con autoridad. El lobo no se defendió. “Como no tienes nada más que decir, te sentencio a un tiempo en la cárcel”. De momento, las imágenes de ese lugar se borraron de mi vista y llegó a mí un leopardo con alas de águila, y me dijo: “¿Crees que fuiste justo?”. “Seguro que sí”. “¿Por qué?”, preguntó. “Bueno, hubo testigo. Además, según lo escrito, los lobos siempre han hecho cosas malas. Destruyen casas, se comen a las abuelitas y a las ovejas, y eso no lo voy a permitir en mi reinado”. “No puedes generalizar al juzgar a las personas. Cada persona es dueña de llevar su vida en la dirección que quiera. El lobo era bueno; la niña y el cerdito querían hacerle daño. Por eso, inventaron esa acusación, para que la madre de la niña pensara que el lobo tomó las monedas.Es muy difícil tomar las mejores decisiones. Jamás te atrevas a juzgar por las apariencias y mucho menos con el corazón, porque ambas cosas son engañosas”.
Al terminar de leer las anotaciones, me sentí feliz, ya que no era el único príncipe al que le habían pasado estas cosas tan extrañas. Entendí: el leopardo de mis visiones podría ser mi bisabuelo, brindándome una enseñanza para salvar el Castillo de la Biblioteca, el castillo que con mucho esfuerzo levantó. El leopardo que le hablaba a Josué en el escrito era su sub-consiente. ¿Por qué yo? Yo era la persona menos indicada para salvar el castillo. Me fui a la habitación que me asignó el rey Eduardo para descansar para el viaje de regreso. El rey entró al cuarto. —Lemuel —me sacudió en la cama—. ¡Despierta, ya es otro día! Cuando me desperté, continuó hablando. —Todas las personas que visitan el Castillo del Aprendizaje aprenden algo durante el camino como dentro del castillo. Yo sé que tuviste poco tiempo. Quiero que lo que aprendiste lo comiences a vivir y a ponerlo en práctica. Sé que viniste a visitarnos, a ver cómo estábamos, pero... —Lo siento, rey Eduardo —interrumpí—. Quiero aclarar algo con usted. Yo vine para buscar la invitación de la convención anual de mis padres. —¿Invitación? Lemuel, es que simplemente se invita; no hay que buscar la invitación. —Rey Eduardo, mi padre me envió porque el mensajero se enfermó y no pudo llevar la invitación junto con sus inscripciones.
—Lemuel, si fuera verdad que estoy repartiendo las inscripciones, ¿no crees que se la habría entregado en el mismo momento en que le dije que mi mensajero estaba supuestamente enfermo? El susto me invadió mi corazón. Algo extraño estaba ocurriendo y no sabía lo que era. —Rey, creo que es el momento de que regresemos —dije un poco nervioso. —Entiendo. No te preocupes, todo estará bien, ya verás. Nos despedimos del Castillo del Aprendizaje para regresar al bosque y llegar al Castillo de la Biblioteca, porque algo extraño estaba ocurriendo. En uno de mis sueños, mi bisabuelo, Josué, el leopardo, me dijo que cosas malas se aproximaban al Castillo de la Biblioteca. La reina mala que veía en mis sueños, ¿quién sería? Comencé a pensar en otras cosas para desviar mi inquietud en querer correr más rápido que un leopardo, poder llegar al Castillo de la Biblioteca en un abrir y cerrar de ojos. Mis pensamientos llegaban nuevamente al mismo lugar: el que decía que el Castillo de la Biblioteca se encontraba en peligro. Decidí contarles a Juan y a Amanda lo sucedido, poder desahogarme un poco.

Continuará....

0 comentarios: